Seleccionar página

Cuando miramos la etiqueta de una prenda y leemos , “algodón 100% natural”.

Inmediatamente esto nos evoca una sensación que nos dice:“es un buen producto”,“natural”,“100%”, “no puede ser mejor”. Es como si de alguna forma ya puedes sentir lo bien que te sentirías si tu cuerpo llevara puesta esa prenda.

Sin embargo la realidad no es esa.

El algodón es una fibra vegetal que nace alrededor de la semillas de la planta del algodón. Por este motivo se puede decir que es natural, no ha sido fabricada, crece en la naturaleza.

En cuanto al 100% significa que no se ha mezclado con ninguna otra fibra, natural o sintética, en su proceso de fabricación.

 Por lo tanto, cuando vemos esta frase “algodón 100% natural”, simplemente es esto lo que significa. El resto de sensaciones, ideas, todo lo que nos pueden evocar estas palabras no es real. Todo nuestro entorno lleva años ocupándose de que nuestro cuerpo y mente, sin saberlo, asocie estas palabras “natural” y “100%” a que se trata de algo bueno, fabuloso, inmejorable y saludable.

El algodón cultivado de forma convencional es lo que se llama algodón 100% natural. Esta forma de cultivo implica que se utilizan productos químicos, insecticidas, fertilizantes, herbicidas …

Por lo tanto, cuando vemos un etiqueta que pone algodón 100% natural, simplemente lo único que se nos está diciendo es que ese tejido viene de la planta del algodón y que no está mezclado con ningún otro producto, natural o sintético. Qué solo es algodón.

Hablando de algodón, para que la realidad se acerque a nuestra sensación de tener en nuestras manos un producto bueno y saludable, debemos buscar algodón ecológico.